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3. FRACTURA DE ACETABULO.

En la afectación del acetábulo al igual que la pelvis, la mayoría de las lesiones son producidas por alta energía por lo que la integridad del paciente se maneja bajo el mismo principio que en la pelvis. El acetábulo al estar articulado con la cabeza femoral, tiene propiedad de estabilización y movimiento de la articulación coxo femoral, factores importantes que hay que tener en cuenta en el momento de tratar ésta patología. Entre el factor pronóstico de las fracturas de acetábulo, tiene que ver con una reducción anatómica, la efección sobre el cartílago articular y la nutrición sanguínea sobre la cabeza femoral. Teniendo como consecuencia necrosis avascular, artrosis post traumática (inmediata, mediata o tardía), que en algunos casos es necesaria la sustitución de la cadera con prótesis de cadera, para el funcionamiento y disminución del dolor en el paciente.

Está relacionado con la pelvis, principalmente con tres de sus huesos, como lo son: la unión del pubis, isquión e ilíaco. Es la parte de la pélvis que se articula con la cabeza femoral, produciendo el movimiento de la extremidades inferiores. Esta articulación coxo femoral, está formada por cartílago, cápsula y ligamentos. Tiene forma de bóveda, vista de manera tridimensional (en sus tres ejes), presenta dos pilares (columna anterior y posterior), pared anterior, pared posterior, techo y piso (detalles importantes en el entendimiento de la reconstrucción por la afectación de una fractura, pronóstico y resultado).

Elementos que conforman el domo acetabular (dos paredes, un piso, un techo y dos columnas).


Para el cirujano es muy importante la ubicación espacial en el plano tridimensional en el acetábulo de la personalidad de la fractura, el entendimiento de la afectación anterior, posterior, del techo y el piso de los segmentos anatómicos, de aquí el resultado satisfactorio en el tratamiento quirúrgico en éstas fracturas especializadas. En algunos casos la fractura es tan compleja, que el daño del cartílago articular es evidente y el acetábulo al estar multifragmentado, acompañado con daño de la cabeza femoral, recurrimos únicamente en reconstruir la pared del acetábulo para que contenga el contenido de la cabeza, logrando como objetivo la estabilidad y tener un buen soporte óseo para la colocación de una prótesis de cadera a corto o mediano plazo.

Fractura de la pared y columna posterior del acetábulo, con luxación de la misma, daño importante con fractura de la cabeza femoral. Pronóstico malo para estabilidad y funcionalidad de la cadera.


Osteosíntesis vía posterior, colocación de injerto tricortical para brindar aporte óseo, estabilidad y facilitar en el momento de la inminente colocación de una prótesis de cadera en corto o mediano plazo.



Las fracturas de acetábulo al igual que en la pelvis, es el resultado de fuerzas externas de alta energía (accidentes de intensidad importante), consideradas de gravedad extrema, ya que puede comprometer la vida del paciente y se asocia con frecuencia con lesiones de otros órganos o sistemas vitales del cuerpo (cráneo, vía respiratoria, tórax, abdomen, sistema genito urinario, etc), de qui el manejo inicial con nuestro equipo multidisiciplinario (medicina de urgencias, internista, intensivista, neurocirujano, cirujano, pediatra, etc). Lo importante es entender el manejo inicial y dar prioridad según el sistema afectado que compromete la vida en el paciente. Las fracturas en el acetábulo no compromete (como en la pelvis) la inestabilidad en el accidentado, únicamente cuando se acompañan de fracturas de acetábulo asociadas a fracturas o inestabilidad de la pelvis, por ser condicionante de sangrado y contribuir a un shock hipovolémico (pérdida de sangre importante que disminuye en corto tiempo el volumen necesario mínimo para mantener el funcionamiento de los órganos vitales), son las fracturas con inestabilidad del arco posterior:

Fractura de acetábulo (fondo acetabular), asociada a fractura de pelvis arco posterior y arco anterior.


Estabilización inmediata temporal (fijación externa) y tracción con reducción de la fractura de acetábulo. Estabiliza signos vitales al paciente en las primeras 24 horas.


No vamos a indagar en las clasificaciones, ya que puede producir confusión a nuestro lectores sólo mencionaremos lo básico; podemos mencionar dos tipos de clasificaciones en la que nos basamos en nuestro protocolo de manejo, seguimiento y resultado final: la clasificación de Judet Letournel (Referente a la situación antómica de la fractura y desde lo más símple hasta lo más complejo) tipo A (Fractura dela pared posterior), tipo B (Fractura de la columna posterior), tipo C (Fractura de la pared anterior), tipo D (Fractura de la columna anterior), tipo E (Fractura transversa), tipo F (Fractura de la pared y columna posterior), tipo G (Fractura transversa y de la pared posterior), tipo H (Fractura en T), tipo I (Fractura hemitransversa anterior y posterior), tipo J (Fractura completa de ambas columnas), es importante mencionar que en cada una de ellas hay subtipos. La otra clasificación es de la Asociación internacional de Osteosíntesis (AO), tiene el mismo principio que la anterior, pero su patrón es numérico señalando el tipo de hueso, grado de inestabilidad y el subtipo de fractura según complejidad.


Fractura Tipo A:

(Fractura de la pared posterior)


Fractura Tipo B:

(Fractura de columna posterior)


Fractura Tipo C:

(Fractura de pared anterior)


Fractura Tipo D:

(Fractura de columna anterior)


Fractura Tipo E:

(Fractura transversa)


Fractura Tipo F:

(Fractura pared posterior y columna posterior)


Fractura Tipo G:

(Fractura en T)


Fractura Tipo I:

(Fractura columna anterior y hemitransversa posterior)


Fractura Tipo J:

(Fractura de ambas columnas)